Maite Ordovás2019-02-15T16:26:45+00:00

Maite Ordovás

Aldeafuente Alumni

Entrevista extraída de “Punto y Seguido: El Boletín de Aldeafuente Alumni”. Septiembre-Diciembre 2016. Nº 13.

Me llamo Maite Ordovás, soy antigua alumna de Aldeafuente concretamente de la promoción XX. Con orgullo de ello puedo decir que gracias a la formación que me han dado mis padres en primer lugar en colaboración con el colegio, desde hace casi 3 años vivo en el corazón de África, en Kinshasa (capital de la R.D.Congo) con mi marido y mis dos hijos, una decisión que ha cambiado nuestras vidas y de la que estaré siempre enormemente agradecida.

Cuando mi hijo mayor acababa de nacer nos propusieron irnos a trabajar al hospital Monkole; los dos somos farmacéuticos y necesitaban cubrir un puesto en la dirección general (mi marido) y en la dirección del servicio de farmacia donde trabajo actualmente.

El hospital Monkole es una obra corporativa del Opus Dei que acaba de cumplir sus 25 años. No es un simple hospital; tiene una misión social promovida por el Beato Álvaro del Portillo a su paso por el Congo basada en proporcionar una calidad asistencial a toda la población congoleña independientemente de sus posibilidades económicas. Se ha convertido en hospital general de referencia de la zona y está siendo el motor del cambio de la sanidad del país. Así que cuando conocimos la labor y en cuanto nuestro hijo mayor cumplió la edad necesaria para poderle vacunar nos decidimos a decir SI a nuestra aventura africana; digo aventura porque cada día es una auténtica aventura, desde conseguir pañales y leche para mis hijos, hasta poner en marcha el hospital de casi 400 empleados en un país donde no hay electricidad la mayor parte del día ni agua potable.

Muchos pensaréis cómo se me ocurre pasar del primer mundo donde lo hay todo y donde tenía una vida “aparentemente” controlada y perfecta, al tercer mundo y concretamente al Congo (penúltimo país en desarrollo?) simplemente, porque durante mis 30 años que tengo he recibido MUCHO y me ofrecieron la posibilidad de darlo.

Es por esto que el colegio ha sido en parte responsable de haber tomado una decisión como esta; desde pequeñas nos hablan de la importancia del compromiso con Dios y con los demás, del uso de la libertad en conciencia y del trabajo bien hecho; así que con esto y ganas de ayudar con nuestro trabajo nos fuimos con el objetivo de intentar conseguir un hueco en el Cielo y que muchos se vengan con nosotros a ese gran lugar.

Desde aquí mi agradecimiento a mis padres y al colegio Aldeafuente por haberme dado la formación necesaria para poder formar parte de este proyecto querido por Dios.

“Una decisión que ha cambiado nuestras vidas y de la que estaré siempre enormemente agradecida.”

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